Qué aspecto tiene
Pantallas del propio juego — sin montajes de funciones que no existen.
Capturas hechas en iPhone 17 Pro e iPad Pro de 13 pulgadas, iOS 26.
En el iPhone
Un botón y, detrás, una máquina girando en silencio: se ve qué es el juego antes de empezarlo.
Una manivela, un hueco y una máquina. Llena el hueco de engranajes hasta que llegue el movimiento — sin flecha, sin ritmo, sin leer.
Ahora la máquina dice hacia dónde debe girar. Un engranaje más invierte el giro, y el niño encuentra la paridad construyéndola.
Aparece una marca de ritmo: la mitad, el doble, el triple. Los tamaños dejan de ser intercambiables — hay que construir la proporción.
Las estrellas van a la máquina con menos engranajes, para que “ha funcionado” y “ha funcionado bien” sigan siendo cosas distintas.
Los niveles se suceden por un camino que recorre los tres mundos, cada uno con las estrellas que ganó.
La música y los efectos tienen volúmenes separados, el idioma cambia al instante y el desbloqueo está tras una barrera parental.
En el iPad
El mismo juego, dispuesto para una pantalla mayor — no se recorta nada y el banco crece con ella.